Nuestra identidad

 El nombre de Siervas de Jesús fue sin duda un regalo del Corazón de Jesús a Santa María Josefa, ya que expresa la espiritualidad más genuina de Cristo, “el Siervo de Yahvé”.
Nuestra identidad se manifiesta en los siguientes rasgos:

Amor y sacrificio

Un amor entregado al servicio y un servicio por amor que encuentran su razón de ser en la entrega del mismo Jesús.  Todas estamos llamadas a la vivencia del Amor y Sacrificio, pues en ella se sustenta nuestra misión en medio de la Iglesia. 

Vida de oración

De la oración, como encuentro con Cristo, es de donde sacamos la fuerza para nuestra entrega día a día.  Nos hace felices vivendo en fidelidad nuestro amor esponsal con Cristo.  Nos transforma y dispone para la vida comunitaria y para la misión.

Celo por la salvación de las almas

«Somos Siervas de Jesús; nuestro Instituto tiene por fin ganar almas para el cielo, sirviendo de medio la caridad con el prójimo; somos apóstoles predicando con nuestro buen ejemplo».

Sta. María Josefa

Alegría y sencillez de vida

De la alegría del encuentro con el Señor y de la respuesta a su llamada brota la misión como servicio a la Iglesia.

Espíritu de Servicio

 Somos Siervas de Jesús, en nuestro nombre se encierra el sentido místico de nuestra vocación y misión de servicio.

Vida Fraterna

La comunidad es el resorte más importante  y de donde sacamos fuerzas  para impulsar nuestra misión.

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